| Resumen: |
América Latina y el Caribe enfrenta una trampa del desarrollo de alta desigualdad, que se expresa, entre otras cosas, en persistentes desigualdades sanitarias entre grupos poblacionales, vinculadas a determinantes sociales de la salud como el ingreso, la educación, el género y el territorio. La acción intersectorial, entendida como la coordinación entre sectores como los de la salud, la educación, el trabajo y la vivienda, surge como una estrategia indispensable para abordar la multidimensionalidad de las desigualdades en materia de salud y avanzar hacia el desarrollo social inclusivo. En este documento se propone una herramienta analítica para promover la integración intersectorial en materia de salud y se identifican ocho elementos o condiciones que pueden facilitar u obstaculizar su desarrollo. Se propone una aplicación gradual y progresiva de la herramienta en tres módulos y se reconoce que los avances parciales son un punto de partida imprescindible para reducir las desigualdades sanitarias y consolidar sistemas de salud universales, integrales, sostenibles y resilientes en la región. |