| Resumen: |
América Latina y el Caribe se mantiene como una de las regiones más desiguales por ingreso del mundo. En un escenario caracterizado por bajo dinamismo económico, crecientes tensiones geopolíticas y un aumento del malestar social, la región enfrenta una trampa de alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social. Esta dinámica limita la capacidad de avanzar hacia trayectorias de desarrollo más inclusivas y sostenibles. En este marco, la desigualdad debe abordarse desde una perspectiva multidimensional que trasciende el ingreso y se expresa en ámbitos clave del bienestar, como la educación, la salud, la vivienda y el empleo.
Frente a estos desafíos, el documento propone un enfoque conceptual y metodológico para fortalecer la medición en la región, basado en marcos analíticos y debates internacionales recientes. A partir de este enfoque, desarrolla un ejercicio pionero que aplica la metodología propuesta por Foster y Lokshin (2024) para la construcción de un índice de desigualdad multidimensional en países de América Latina, contribuyendo así a fortalecer la base de evidencia para el diseño de políticas públicas más integrales. |